Asamblea mundial de obispos en Roma: ¿cómo hablarle al siglo XXI?

Mariano Puga, que es un cura obrero y misionero en el sur de Chile, señaló en una entrevista: “los obispos no cachan una”. Empleó uno de los chilenismos más en boga en el país: el verbo “cachar” derivado del inglés To catch que significa captar, darse cuenta, asir algo, y cuarenta significados más. La palabrita debe ser la muletilla más usada ya que toda conversación chilena está plagada de “¿cachai? ( lo que te digo).
Resulta que compruebo que Mariano tiene razón, no solamente en Chile sino en la iglesia universal. En estos días se celebra en el Vaticano el Sínodo mundial de obispos para tratar el tema de cómo evangelizar (llevar el mensaje de Cristo) al mundo de hoy, en pleno siglo XXI.
Leo las primeras intervenciones en la sala sinodal y lamento que los pastores no “cachen” para dónde va la historia. Hago un ligero recuento de las intervenciones en las cinco primeras sesiones del Sínodo y solamente con los discursos de los obispos de América que han pedido la palabra.
* El arzobispo de La Plata, en Argentina, dijo que el gran problema de hoy, al que hay que enfrentar, son “los errores teológicos y filosóficos que circulan en los centros académicos, seminarios y noviciados y que se divulgan mediante la predicación y la catequesis para confusión del pueblo de Dios”.
* El presidente de los obispos de Latinoamérica (CELAM) el mexicano Carlos Aguiar, estuvo más centrado al señalar que se necesita “repensar profundamente y relanzar con fidelidad y audacia la misión de la Iglesia en las nuevas y desafiantes circunstancias latinoamericanas y mundiales. Es necesario salir del gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia para recomenzar desde Cristo”. Además este pastor ha sido uno de los pocos que ha hablado de la importancia de las comunidades de base, y del uso de las nuevas tecnologías, en la misión continental.
* El arzobispo de Guayaquil, dijo que lo importante era “la comunicación persona a persona, el valor de la amistad; la proclamación colectiva del Evangelio, conserva toda su validez pero hay que dar importancia esa otra transmisión de persona a persona” . como hizo el fundador del Opus Dei.
* El arzobispo de Monterrey, México, insistió en la labor educativa de la iglesia “porque todo modelo educativo posee una antropología implícita. De ahí la necesidad de una visión de la persona humana basada en la verdad revelada en Cristo.Hay que insistir que las experiencias educativas deben ser un auténtico camino para la maduración de la fe en Jesucristo. No podemos evangelizar bien si no educamos bien. Y no educamos bien si no evangelizamos”, señaló.
* El arzobispo de Tunja, Colombia, recordó el anuncio de los primeros cristianos que “llevaron a Jesús a todas partes, sin tener a favor ni la cultura, ni el Estado, ni las religiones, ni la opinión pública. Así está la Iglesia hoy en tantos lugares de la tierra. Inventemos, construyamos caminos y formas nuevas que ayuden a sembrar la semilla del primer anuncio de Jesús, en las vidas de quienes ya no creen en Él”.
* El arzobispo de Antequera, México, pidió trabajar en un camino pedagógico de la fe: “ofrecer un camino con etapas precisas, un catecismo guía de la Iniciación Cristiana, una estructura de formación básica para todo bautizado; algo así como los seminarios que el Concilio de Trento pidió en toda la Iglesia para la formación de los futuros sacerdotes”.
* El arzobispo de Brasilia, señaló que la nueva evangelización- tema de fondo del Sínodo- debe buscar “una configuración para el catequista mediante un ministerio estable e instituido dentro de la Iglesia”.
* Por su parte el obispo de Lorena, Brasil, valoró el aporte de movimientos como Legionarios y Nueva Canción: para enfrentar “ el peligro de la secularización” que introduce en los pueblos “conceptos inaceptables: el racionalismo y el subjetivismo que vacían la ética natural y justifican los peores ataques a la dignidad de la persona y a la vida humana”.
* Habló también el cardenal de Nueva York. Señaló que la solución de todo estaba en dar importancia al sacramento de la penitencia que debería ser el “primer sacramento de la Nueva Evangelización”.
* El obispo de Rafaela, Argentina, pidió atención a la formación de los sacerdotes y al fenómeno de los migrantes, a los que “la Iglesia no sólo los debe atender desde una visión asistencial y de promoción humana, sino sobre todo debe de encarnar a los inmigrantes en la actividad eclesial”.
* El obispo de Caacupé, Paraguay, habló de una iglesia más sencilla, “en Misión Permanente, que se presenta más maternal, más acogedora, más humilde, pobre y servicial, en medio de sus hijos, en camino con el Pueblo de Dios, enseñando a vivir en Comunión “.
* El arzobispo de Los Altos, Guatemala, advirtió que “mucho esfuerzo pastoral de la Iglesia en América Latina se ha orientado a resolver los problemas más visibles que agobian a hombres y mujeres, dejando en la penumbra y sin resolver los problemas fundamentales acerca del sentido de la vida”.
* El arzobispo de Ayacucho, Perú, pidió valorar la misa y la liturgia
* El obispo de Limón, Costa Rica, habló de una renovación de la parroquia para que “posibilite una auténtica experiencia de encuentro con Jesucristo y de la participación en su seguimiento discipular, que es un imperativo es para la nueva evangelización”.
* El obispo de San Vicente, El Salvador, señaló que el principal obstáculo para evangelizar es “el mismo clero: pérdida del entusiasmo pastoral; disminución del impulso misionero; las celebraciones litúrgicas privadas de una profunda experiencia espiritual; la falta de alegría y de esperanza es tan fuerte que incide en la misma vida de nuestras comunidades cristianas … y en los sacerdotes se debilita la vivencia de la fe y la caridad pastoral”.
* El obispo de Canelones, Uruguay, advirtió que el principal problema es haber alterado el orden de los sacramentos: “Altera la economía sacramental dar la Primera Comunión al bautizado no confirmado, que no está plenamente iniciado. Mayor violencia es dejar sistemáticamente la Confirmación para después de la Primera Comunión. La confirmación debe seguir al bautismo y anteceder a la Primera Comunión”.
A todo esto, hay que recordar que los señores obispos están tratando el tema de cómo anunciar el mensaje de Jesús, centrado en los valores del Reino de Dios, a la sociedad de hoy. Cómo le debe hablar la iglesia al siglo XXI.
Por mi parte, estoy dándole la razón a Mariano Puga.
Al leer las intervenciones me quedo con la de José M. Abella, el superior general de los claretianos, ¡que justamente no es obispo!. Está invitado al Sínodo y allí señaló:
“La llamada a la Nueva Evangelización es, ante todo, una llamada a ser cristianos gozosos y responsables del siglo XXI, con una gran fidelidad al Evangelio y a la gente de nuestro tiempo, y con un nuevo estilo de misión. La Nueva Evangelización parte siempre de la realidad, observada con el corazón compasivo de Jesús. Se concentra en el anuncio del Misterio íntegro de Cristo que proclamó, con su vida y su palabra, el Evangelio del Reino a todos, especialmente a los pobres, como liberación integral del hombre.
Tiene como sujeto activo y responsable a todo el Pueblo de Dios, hombres y mujeres, con sus diferentes carismas y ministerios.
Implica, consiguientemente, una fuerte llamada a la conversión personal, comunitaria e institucional, en el contexto de los signos de nuestro tiempo.
Requiere prestar mayor atención a la calidad que a la cantidad; a lo esencial, que a lo accidental; y favorecer un diálogo incansable.
Impulsa a renovar la dimensión misionera en el anuncio de Evangelio, educando para el diálogo con las culturas y las tradiciones religiosas de los pueblos.
Procura trabajar en red con otras personas y grupos que buscan también la transformación del mundo según el designio de Dios, que, para nosotros, significa construir el Reino.
Por todo ello, la Nueva Evangelización es una “aventura espiritual” que se expresará en opciones apostólicas diversas en los diversos contextos. Pero, sin una profunda “sensibilidad evangélica”, será muy difícil leer los signos de los tiempos y dar con iniciativas apostólicas adecuadas y creíbles”.
¡Bien por el claretiano! Este sí que está “cachando” para dónde va el tren de la historia.

Este artículo fue escrito en Catalejos. Enlace Permanente.

4 Respuestas a Asamblea mundial de obispos en Roma: ¿cómo hablarle al siglo XXI?

  1. Marco dijo:

    En verdad Mariano tiene razón; es patéticamente cierto. Y estos son los pastores que guían a pueblos enteros. ¿Cómo conducir a una comunidad si no “cachan” nada?.
    Parece entonces que las dificultades que enfrenta la Nueva Evangelización radica precisamente en que muchos obispos no “cacha” para donde va la historia; y no “cachan” porque no están inmersos en el Pueblo; buscan conducir con un control remoto; a distancia.
    Un abrazo,
    Marco A.

  2. Padre Che dijo:

    Que tienes del congreso en Brasil.

  3. Vaimaca. dijo:

    Gracias,
    Me he permitido compartir el artículo con los periodistas y comunicadores chilenos en el exterior, en cuya lista suelo incluir algunas notas de este blog del Pepe.
    Catalejo, también me suena a “cachar lejos”. Ayudar a nuestros ojos torpes, para ver un poquito más allá.
    Abrazo, desde Uruguay.

  4. Luisina Crespo dijo:

    Gracias por estos escritos.. ayudan a reflexionar y crecer.. Y Vamos Claretianos!!!..agradezco a ellos mi camino de Fe!!..por sus pies metidos en el barro!!..

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