Sínodo de obispos: los que dicen algo interesante.

Leo y releo las intervenciones de los obispos en el Sínodo para enfrentar el desafío de la nueva evangelización del mundo. La gran mayoría de los prelados que han intervenido han perdido la gran ocasión de quedarse callados: así hubieran sido más elocuentes. Pero ha habido algunos que han dicho cosas interesantes. Veamos:
Robert Prevost, superior general de los agustinos, sacó de la estantería el tema de los medios modernos de comunicación. Dijo: “Si la nueva evangelización quiere contrarrestar las distorsiones de la realidad religiosa y ética que los medios de comunicación han logrado producir, los pastores, predicadores, profesores y catequistas deberán mantenerse mucho más informados acerca del reto que representa evangelizar en un mundo dominado por dichos medios”.
También el arzobispo de Minsk, Bielorrusia, habló del tema de las comunicaciones sociales: “ En el nuevo ámbito de vida creado por las tecnologías informáticas, estamos llamados a predicar la palabra de Dios y a anunciar a Cristo. En la nueva cultura secularizada, los medios de comunicación social tienen que ser capaces de ayudar a la Iglesia a ser de verdad evangelizadora y misionera, en correspondencia con las exigencias de estos tiempos, cuando es necesario no sólo bautizar a los convertidos, sino también convertir a los bautizados”.
Por su parte, Gregorio III, patriarca de los Greco-melquitas, pidió clarificar el mensaje cristiano. Dijo que resultaba muy difícil enunciarlo mediante tantas palabras y explicaciones acerca de dogmas, misterios (la trinidad, la encarnación, la redención, los sacramentos…) todos ellos temas que no tocan la vida cotidiana de la gente. Y puso como ejemplo la proclamación de fe de musulmanes y judíos. Los musulmanes concentran todo en un enunciado con dos afirmaciones: “no hay otro Dios sino Alá, y Mahoma es el enviado de Dios”. Y basta. ¿Para qué màs elucubraciones? Por su parte los judíos expresan la sustancia de su fe con dos expresiones: “¡Yo soy tu Dios! No hay Dios fuera de mí. ¡Amarás a Dios con todo tu corazón y al prójimo como a ti mismo!”. Y añadió el patriarca: “Nuestra hermosa fe cristiana es demasiado complicada”.
Se dice que el papa Benedicto asiste a las sesiones y toma muchos apuntes. Ojalá tenga en cuenta estas palabras del Patriarca ahora que está escribiendo la segunda o tercera parte de su libro sobre Jesús.
Otro que dijo algo novedoso fue Jan Babjak, metropolita bizantino de Eslovaquia. Para envidia de todos los pastores presentes dijo que en su tierra no daban abasto para atender tantos seminaristas. Cientos y cientos de vocaciones en esa tierra bendita. Y no pueden recibir más porque como la comunidad católica no es muy grande, no tendrían dónde desarrollar su ministerio sacerdotal. Y no pueden ser enviados a los países católicos tradicionales de rito latino-romano (que están áridos en vocaciones) porque la mayor parte de los curas eslovacos son casados y por eso no son recibidos ni en Europa ni en Asia ni en Africa ni en América.¡Plop!
Hay que destacar también al arzobispo Bruno Forte, de Italia. En su intervención defendió el sistema parroquial, llamó a dialogar con la juventud y pidió (¡pásmense los cielos!) una reflexión sobre “los modos y tiempos necesarios para el reconocimiento de la nulidad del vínculo matrimonial”. Como obispo y moderador de un Tribunal Eclesiástico Regional, he de admitir que algunas exigencias parecen poco comprensibles a muchas personas heridas, deseosas de sanar su situación”.
El arzobispo Ravasi llamó a considerar en la nueva evangelizaciòn los ámbitos del mundo del arte, el mundo de los jóvenes, los deportes y la música de estos tiempos.
Finalmente, el obispo de Gualeguaychú, Argentina, pidió no olvidar a los marginados sociales. Dijo: “ No es posible pensar una nueva evangelización sin un anuncio de la liberación integral de todo lo que oprime al hombre, el pecado y sus consecuencias. No puede haber una auténtica opción por los pobres sin un compromiso firme por la justicia y el cambio de las estructuras de pecado”. Con esta expresión, el obispo Lozano retoma la línea que a los monseñores hasta ahora se les estaba perdiendo: la nueva evangelizaciòn debe ser integral y debe ubicarse entre los oprimidos para enfrentar las estructuras falaces y abusivas del poder.
Como nota aparte comparto con ustedes lo que señaló el prelado del Opus Dei: la nueva evangelizaciòn debe “exhortar a a los presbíteros a sentarse en el confesionario habitualmente, muchas almas irán a lavar sus culpas y, de ese ministerio, florecerán vocaciones para el seminario y la vida religiosa y vocaciones de buenos padres y madres de familia.También es interesante cuidar las homilías desde el punto de vista doctrinario”
Es lo que hay. Hay tema para pensar, para conversar y para actuar. Porque la nueva evangelización más que depender de los obispos que dicen cosas en Roma depende de ti y de mí. ¡Buena responsabilidad!

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