Pascua, fiesta de enamorados

San Juan dice, al abrir la gran escena de la Pasión de Jesús, una frase que debería ser como el gran título de la Semana Santa: Jesús “los amó hasta el extremo” (13, 1). Esto es muy bello y muy hondo.. y no admite grises ni medias tintas.

Los seres humanos hoy creemos en el amor, en el perdón y hasta en la paz. No es cierto que desechemos estos valores. Pero se busca el equilibrio, diciendo que “todos los extremismos son malos”. Es acá donde se entra en abrupto choque con el cristianismo y con las escenas de Semana Santa. Nada más opuesto a nuestra fe que el ‘masomenismo’ en que vive nuestra cultura occidental.

El cristianismo es el culto a un exceso. Difícilmente uno pueda leer la Pasión de Jesús y concluir: “¡qué hombre moderado y mesurado!” Más bien, ante la Cruz, nos topamos con el amor loco de Dios. La gente de hoy a su manera cree en el amor, pero no al enemigo. Cree en que hay que ayudar, pero ‘tampoco la pavada’, cree en el perdón, pero sin olvido. La otra mejilla, es la mejilla de la cordura, de la sensatez y es ahí donde se quiebra la consonancia con Jesús de Nazaret. ¿Cómo se logra amar al extremo? Como todo contagio, por contacto. Estos días están pensados no para grandes teorías y doctas filosofías ni para grandes decisiones de la voluntad. Son días sólo para buscar acercarnos a Jesús y lograr “tocarlo”.

Como cristianos tocamos a Jesús cuando nos identificamos con su caminar antes y durante la Pasión. Cuando actuamos como discípulos misioneros que acompañamos el drama vivido por Jesús y su Madre. Y después, acontecida la resurrección, vamos con los apóstoles a anunciar al mundo la maravilla acaecida. Fe y Amor son los dos ingredientes imprescindibles para que este anuncio sea valioso y se abran los corazones a la obra de Dios en ellos.

La Pascua es definitivamente la fiesta del Amor. Es la semana de los enamorados. Es como un matrimonio volviendo a ver el video de su boda o recordando en fotos las caras de sus hijos muy pequeños… San Juan dice “tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo”. Esto es lo que meditamos en estos días. No hay más que eso. Si hay más… es espuma.

PARA REFLEXIONAR Y COMPARTIR

.1) ¿Qué me llama más la atención del contenido de este breve artículo?

.2) ¿Trae algún mensaje para esta etapa de mi vida?

.3) Desde esta Pascua yo voy a… (completar)

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Una respuesta a Pascua, fiesta de enamorados

  1. Pepe dijo:

    Vaimaca
    marcelozurita@hotmail.com

    Saludos, Catalejo.
    Me parece una utopía, ciertamente. Pero, en homenaje a estos días, esperaremos, con la impaciencia que merece, la resurrección de estos anhelos.
    Sería una buena nueva. Tan necesaria como justa. Sobre todo pensando en el sufrido pueblo chileno. Feliz Pascua.

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